El arte de apreciar el arte

Es en estos tiempos, tan convulsos e inmediatos, que se hace necesario volver a repensar el valor que tiene detenerse, tomar asiento y crear una pieza artística. Es en esta acción entonces que el curso Apreciación del Arte pretende ser ese espacio de cuestionamiento, formulación y sobre todo expresión de lo que el arte es y puede ser.
A través del tiempo, hemos dialogado desde la naturaleza misma del arte como tal, hasta formular propuestas que quizás responden a lo que podemos ir construyendo en nuestra identidad como artístico, por lo que el proceso ha sido de compartir teórico, pero además de compartir en la práctica creadora.
Y qué necesario es, entonces, pensar que el arte desde su principio comunicativo nos rodea todos los días en todas las acciones que hacemos y que se hace tangible en nuestro ejercicio profesional, y lo más valioso, es que siempre, siempre, contiene un trasfondo emocional, una historia, una trayectoria y un bagaje que nos define como sujetos creativos.
A lo largo de varias sesiones, hemos aprendido que nuestro espacio de Apreciación es más que aula, es un laboratorio, donde venimos a compartir, aprender, entendernos y expresarnos desde lo más puro y consciente de nuestros criterios creativos.
Así, hemos realizado investigación, particularmente con un enfoque de género, dando lugar a mujeres del mundo artístico, publicitario y de diseño; hemos materializado visiones surrealistas de productos que atañen a nuestra identidad, que nos pertenecen, y nos apropiamos de ellos por medio de la creatividad; nos tiramos al audiovisual para compartir nuestras perspectivas sobre el mundo del arte, y todo esto, nutriendo cada vez más nuestro banco de conocimientos.
Es justo, y preciso, que los estudiantes que van hacia el mundo de la creatividad, que será su principal machete para manejarse en la vida, sepan que el arte es un elemento que está presente en todo nuestro entorno, de múltiples maneras, y que la mejor forma de apreciarlo es vivirlo, investigarlo, crearlo, pero sobre todo cuestionarlo. Sólo así, generamos una nueva idea, una nueva creación y un nuevo proceso intelectual.
Y es ahí entonces, donde todos los martes, los que nos quedan, seguimos dialogando en este inmenso mar que significa el arte, montados en el barco de la apreciación, para aprender a navegar, a descubrirlo y aprender siempre más de él.
Este artículo fue hecho por Lic. Ernesto Pérez Ramírez, Docente Escuela de Diseño & Comunicación, en la revista Vola2 número 27.