Uso del Frío y Calor

Mitos y Verdades del Uso de Frío y Calor en la Terapia Manual
Por: Melanie Nicole Monge Hidalgo y Yulady Mariela Villalobos
El uso del frío y el calor han sido utilizados a lo largo de los años como herramientas terapéuticas, convirtiéndose en parte fundamental de los procesos fisioterapéuticos y de la terapia manual. Cabe resaltar, que como responsabilidad de los fisioterapeutas, estos deben comprender los mecanismos biológicos relacionados con la aplicarla precisa de estas técnicas, además sabiendo que la crioterapia y la termoterapia no buscan eliminar la inflamación de manera absoluta, sino modularla para crear un entorno tisular más favorable a la reparación. A pesar los diversos beneficios que estas técnicas en conjunto llegan a tener, lamentablemente se ven repercutidos por los diversos mitos de que los rodean, generando así afectaciones negativas a ciertos grupo de personas que las utilizan. Por lo cual en este artículo se revelarán diversos mitos y se desmentirán junto con evidencia científica, para de esta manera evitar la afectación de más pacientes, junto con eso, se informará de diversos beneficios de ambas técnicas durante la terapia manual.
CRIOTERAPIA
Este método terapéutico se fundamenta en la aplicación controlada de bajas temperaturas sobre tejidos, todo con el objetivo de provocar respuestas fisiológicas beneficiosas. A diferencia de la creencia popular de que “poner hielo” es suficiente, la crioterapia constituye una intervención clínica y un tratamiento integral de rehabilitación que exige conocimientos basándose en la dosificación, los tiempos y las técnicas adaptadas según cada situación, ya que esta diferencia puede determinar el éxito o fracaso del tratamiento deseado.
Su aplicación varía según la fase de la lesión:
· Fase Aguda: El frío es esencial para controlar la inflamación y el dolor, protocolos como POLICE (Protection, Optimal Loading, Ice, Compression, Elevation) han reemplazado al tradicional RICE, destacando la importancia de la movilización temprana.
· Fase Subaguda y Crónica: El frío puede utilizarse antes de la terapia manual y el ejercicio colabora reduciendo la percepción del dolor y facilita la movilización de articulaciones rígidas, mejorando la tolerancia al tratamiento activo y potenciando la recuperación funcional. (Prieto J., 2025)
Efectos Fisiológicos Principales
1. Modulación de la inflamación: Reduce la liberación de mediadores inflamatorios, disminuye la permeabilidad vascular y controla el edema. No obstante, su objetivo no es suprimir la inflamación por completo, sino regular su magnitud en fases agudas para favorecer la reparación tisular González, et al., 2025).
2. Vasoconstricción y control del edema: La primera respuesta al frío es la constricción de los vasos sanguíneos, siendo este crucial en las primeras 24–72 horas de una lesión aguda, ya que limita la acumulación de líquido y previene la formación de edema, creando un ambiente más favorable para la cicatrización.
3. Efecto analgésico: Disminuye la velocidad de conducción nerviosa, reduciendo la intensidad de las señales de dolor, este efecto inmediato permite al fisioterapeuta trabajar con mayor eficacia, facilitando la movilización y el inicio de ejercicios terapéuticos.
4. Disminución del metabolismo celular: Al ralentizar el metabolismo, se reduce la demanda de oxígeno y nutrientes, protegiendo las células circundantes de daños secundarios por hipoxia o isquemia.
5. Relajación de la espasticidad muscular: En pacientes con dolor crónico o condiciones neurológicas, el frío disminuye la actividad del huso neuromuscular, rompiendo el ciclo espasmo-dolor y favoreciendo las técnicas de estiramiento y movilización (Prieto J, 2025).
CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES
· Problemas circulatorios: Síndrome de Raynaud o enfermedades vasculares periféricas.
· Sensibilidad alterada: Ya sea por neuropatías diabéticas o lesiones nerviosas.
· Hipersensibilidad al frío: Pueden provocar urticaria o reacciones adversas.
· Heridas abiertas: Los efectos del frío pueden retrasar la cicatrización.
TERMOTERAPIA
Se le conoce como Termoterapia a la aplicación de calor por métodos variados, todo esto con el objetivo de obtener diversos efectos biológicos y fisiológicos al organismo, los cuales ofrecerán alivio, relajación y ayudarán en los procesos de recuperación de los pacientes.
Tipos de Termoterapia:
Superficial:
Medios de Conducción: Compresas, Almohadas eléctricas, Bolsas calientes, Arena caliente, Parafina, Parafangos.
Medios de convección: Sauna, Duchas calientes, Baños, Tanques terapéuticos, Remolinos, Hubbard.
Medios de Radiación: Infrarrojos.
Profundos:
Medios de radiación: Onda corta, microondas, ultrasonido.
Efectos Fisiológicos Principales
Vasodilatación:
Aumento del flujo sanguíneo del sistema circulatorio, además, permite que los nutrientes viajen con mayor rapidez por medio del torrente sanguíneo hacia la región tratada y genera que las sustancias en la zona afectada sean eliminadas fácilmente.
Disminuye la rigidez articular:
En estructuras ligamentosas y tendinosas genera con mayor facilidad la elongación eliminando la rigidez articular, además, durante su uso en conjunto con la terapia manual facilita la terapia manual por medio de la relajación muscular, mejorando así las técnicas manuales y el estiramiento de las articulaciones.
Efecto Analgésico y antiinflamatoria:
Se utiliza mayormente en procesos crónicos es decir en procesos patológicos con mayor evolución de tiempo todo esto tomando en cuenta el tipo de patología la cuál estaríamos tratando. Además, ayuda disminuyendo o eliminando el dolor dependiendo del proceso aplicado.
Aceleración de reacciones metabólicas:
Colabora trabajando en procesos metabólicos en la zona a tratar, ya sea a nivel celular y orgánico, facilitando el aporte de oxígeno, nutrientes, enzimas, síntesis proteica y de colágeno.
Aumento de velocidad de conducción nerviosa.
Se ha visto un incremento aproximado de 2 metros/segundo por 1°C en que incremente la temperatura (Sreeraj S, s.f), generando en conjunto los beneficios mencionados anteriormente siendo estos el aumento de la velocidad de conducción nerviosa, relajando así los músculos, dando efecto analgésico y mejora la circulación.
CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES
Procesos inflamatorios agudos.
Enfermedades infecciosas bacterianas o reumatológicas.
Quemaduras, heridas abiertas u otras lesiones cutáneas.
Zonas con implantes metálicos.
Patologías las cuáles alteren la sensibilidad.
Las enfermedades vasculares se llegan a considerar una contraindicación relativa.
MITOS Y VERDADES
CRIOTERAPIA
MITO 1: La crioterapia siempre reduce la inflamación.
VERDAD: La acción de la crioterapia sobre la inflamación depende directamente de la fase de la lesión y del tiempo de aplicación. En procesos agudos, puede modular la respuesta inflamatoria y favorecer la recuperación, sin embargo, en fases crónicas o su uso prolongado, pueden resultar contraproducentes al interferir con los mecanismos reparativos naturales.
MITO 2: Penetra profundamente en los tejidos.
VERDAD: La transferencia térmica del frío es limitada y sus efectos más significativos se producen en las capas superficiales de la piel y tejidos subyacentes, condicionando su uso clínico. Pretender que alcance estructuras profundas como músculos grandes o articulaciones centrales es un error común que lleva a expectativas poco realistas.
MITO 3: La crioterapia es segura para todos.
VERDAD: Existen contraindicaciones absolutas y relativas que deben ser consideradas, por lo cual se debe realizar una valoración clínica previa. Entre las contraindicaciones se encuentran pacientes con hipersensibilidad al frío, crioglobulinemia, problemas circulatorios o neuropatías periféricas pueden presentar riesgos significativos.
MITO 4: Basta con aplicar hielo sin protocolo.
VERDAD: La evidencia científica demuestra que sus beneficios dependen de la modalidad empleada, dígase criomasaje, compresas frías, baños de inmersión, etc., así como de la duración y frecuencia de aplicación. No es una medida improvisada, sino, intervención que requiere planificación y conocimiento técnico.
TERMOTERAPIA
MITO 1: El uso de la termoterapia siempre es beneficiosa.
VERDAD: Esta técnica se encuentra contraindicada en casos de personas con alteraciones sensitivas, procesos inflamatorios, heridas abiertas o en proceso de curación, enfermedades reumáticas, etc. Cabe resaltar que su aplicación en ciertas lesiones se relaciona con agudización de las mismas y podría generar mayor dificultad al momento de tratarlas.
MITO 2: La terapia manual en conjunto con la termoterapia sustituyen el ejercicio.
VERDAD: La terapia manual no sustituyen ningún tipo de movilización ni ejercicio, en cambio, se recomiendo utilizarlos en conjunto según recomendación profesional para lograr obtener mejores resultados.
MITO 3: Aplicar calor durante un tiempo prolongada es beneficioso.
VERDAD: En personas con problemas a nivel nervioso y de sensibilidad se ha visto que esta técnica podría ser contraproducente, debido a su inhabilidad de detectar los cambios altos de temperatura, generando diversas quemaduras a nivel de la piel, ya que se afectando la capa de la epidermis (1° Grado), la dermis (2° grado) o la hipodermis (3° grado).
MITO 4: Se puede utilizar en cualquier etapa de la lesión.
VERDAD: El uso de la termoterapia no se puede utilizar de manera beneficiosa en cualquier etapa, en especialmente en las etapas agudas, por lo cual se recomienda su utilización en fases crónicas de la inflamación.
CONCLUSIONES
La crioterapia, lejos de ser una práctica empírica, constituye una herramienta terapéutica con fundamentos fisiológicos claros y con un impacto significativo en la rehabilitación. No basta con recomendar “aplicar hielo”; el fisioterapeuta debe instruir al paciente sobre el cómo, cuándo y por qué de esta intervención, estableciendo tiempos, modalidades y expectativas realistas. La primera aplicación en clínica resulta clave para educar al paciente, reducir la ansiedad y garantizar la adherencia al tratamiento.
Cuando de Termoterapia se trata esta debe ser aplicada de manera correcta para poder obtener sus efectos fisiológicos aún más cuando se utiliza en conjunto con las terapias manuales. Una correcta aplicación de terapia manual en conjunto con termoterapia generase una mejoría en la conducción nerviosa de 2 metros/segundo por cada 1°C de temperatura incrementada, produciendo los efectos fisiológicos esperados como la relajación a nivel muscular, dando un efecto de analgesia, mejorando la circulación del sistema sanguínea y por consiguiente ayudando con el efecto de vasodilatación y la aceleración de reacciones metabólicas.
Ambas técnicas se ayudan con la “Ley de los peldaños de Ricker” la cual explica cuáles son los tiempos aconsejados para poder lograr los efectos deseados. El 1° Peldaño presenta la vasodilatación, siendo el principal efecto deseado de la Termoterapia, su aplicación debe durar máximo 5 minutos, para el 2° peldaño da un mayor enfoque al efecto fisiológico principal de la crioterapia, siendo este la vasoconstricción teniendo un tiempo de aplicación mínimo de 5 minutos y máximo de 10 minutos para poder obtener una vasoconstricción controlada. Por último, el 3° peldaño da un enfoque mixto con ambas técnicas, actuando primero con un efecto de vasodilatación y cerrando con un efecto vasoconstrictor en un tiempo estimado de 10 a 15 minutos.
En síntesis, la crioterapia y la termoterapia son eficaces cuando se aplican con criterio, conocimiento y dentro de un plan integral de rehabilitación, aclarando los conceptos erróneos y creencias populares se reafirma su valor como técnicas científicas y profesionales, además, se recomienda una evaluación clínica individualizada para saber cuál de las dos serán las mejores para aplicar según los beneficios fisiológicos que se deseen obtener.
Cabe resaltar que a pesar de los resultados que den ambas técnicas en junto con las terapias manuales no llegarán a sustituir al ejercicio ni las movilizaciones, en cambio se deben realizar en conjunto según las recomendaciones de un profesional para obtener un óptimo resultado.